Fue un hombre cabal, un militante ejemplar, un funcionario distinto. Su extensa y fecunda trayectoria la desplegó plenamente en INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) los últimos nueve meses de su vida, a pesar de cargar con una dura enfermedad.
Con él las puertas de INAES se abrieron como nunca. Lo llenó de cooperativistas, de mutualistas, de comunidad organizándose.
Hoy se fue su cuerpo pero sus ideales permanecerán en la acción cooperativa y solidaria de cada uno de nosotros.
Los que hacemos FECOFE estrechamos nuestras sentidas condolencia a familiares, amigos y a todos los que lo acompañaron en su lucha por una sociedad mejor.